¿ Eres consciente del impacto de tu anillo de boda?

Cuando nos planteamos la compra del anillo de compromiso o de las alianzas, a muchos de nosotros ni se nos pasa por la cabeza el impacto ecológico que tienen estas compras, ya que es difícil estar al corriente de cómo trabajan todas las empresa (ya que muchas de ellas no son nada transparentes) ni de dónde proceden los materiales, ni cómo se han obtenido estos.

Pero creo que es muy interesante que nos planteemos cada una de nuestras acciones y para esto estamos las/os wedding planners, para invertir horas de búsqueda en proveedores. Y si además hablamos de diseñar una boda sostenible, aún es más complejo.

Fotografía by Xavier Pearson

En el post de hoy vamos a descubrir cuáles son los mayores problemas de la industria de la joyería y os daremos alternativas y proveedores que trabajan para reducir la huella humana en el medio ambiente.

Para empezar tenemos que focalizar la mayor problemática en los materiales: el oro y los diamantes.

El mayor problema del oro es su extracción, ya que para obtenerlo se realizan enormes cráteres en la tierra, dañando de esta manera el ecosistema de la zona. Además en muchas ocasiones utilizan químicos, contaminando ríos, suelo y aire.
Otro factor a tener en cuenta son los conflictos con las comunidades indígenas, que se ven forzadas a desplazarse para poder sobrevivir.
Una vez extraído el oro, la empresa minera, se va y deja el lugar con enormes cráteres y con una tierra inservible para la agricultura local.

Fotografía de Antonia Delvalle

El otro gran problema es la industria del diamante, ésta es más conocida por culpa de los grandes conflictos con la explotación humana, los famosos “diamantes de sangre”. La extracción de estos diamantes se realiza violando los derechos humanos para poder financiar conflictos armados (ya que se realizan en países con conflictos políticos y bélicos.) Para terminar con todo esto, se reunió el Consejo Mundial del Diamante y crearon el llamado proceso Kimberley, que en teoría, es un certificado que garantiza que los diamantes no han sido extraídos por rebeldes para costear los conflictos bélicos. Hoy en día el 99% de los diamantes existentes son libres de estas prácticas pero, según Naciones Unidas, queda mucho por hacer.
Igualmente, la industria del diamante no es ecológica, ya que se crean unas 20 toneladas de residuos tóxicos en su industrialización.

Fotografía by https://amigosdesierraleona.com

Sabiendo todo esto, quiero mostrarte varias alternativas mucho más sostenibles y seguro que te enamorarán.

· Apostar por joyería artesana ecológica. Ya son muchos los artesanos joyeros que apuestan por una joyería sostenible. Puedes preguntar al joyero de tu barrio, suelen ser mucho más transparentes que las grandes marcas. Si no tienes ninguno en tu localidad que te convenza, aquí te dejamos algunos, que puedes “bichear” por internet y posteriormente contactar con ellos: http://www.jorgerojas.com, martaoms.com.

· También puedes apostar por joyeros que trabajan con materiales completamente reciclados. Por ejemplo oro reciclado de otras joyas o incluso algunos artesanos que trabajan con oro y bombillas fundidas.

Fotografía by Paul García

· En cuanto a los diamantes, cada vez son más los novios que escogen otro tipo de “brillante”, apostando por piedras preciosas comercializadas bajo certificación de buenas prácticas, como es el caso de las minas de Zultanita (Turquía).
También existen certificaciones de metales ecológicos como el Fairtrade and Fairmined Gold, que garantiza que la extracción se ha llevado a cabo de forma respetuosa con la naturaleza.
A mí, personalmente, me tienen totalmente enamorada los anillos que crea una joyera en California, son anillos de diamantes en bruto extraído en el condado de Lake, que tienen una apariencia ruda (y des de mi punto de vista, más natural y auténtica). Esta joyera la puedes encontrar en Etsy bajo el nombre de Avello.

Fotografía propiedad de Avello. (Etsy)

· La última recomendación que quiero hacerte, es la de los diamantes ecológicos, los llamados EDiamonds. Son diamantes cultivados en laboratorios gracias a la colaboración de un equipo científico que ha desarrollado un proceso en el que reproducen el ambiente climático perfecto para que los diamantes crezcan naturalmente.
Así que son diamantes libres de contaminación medio ambiental y conflictos bélicos.
Además tienen otra ventaja y es que son un 40% más económicos que los diamantes tradicionales.
Si te gusta esta propuesta, la firma española David Locco, es pionera en aplicarlo en su joyería. https://davidlocco.com

Fotografía de David Locco (anillo de 7 EDiamonds)

Creo que es importante que cada paso que realizamos en la vida, lo hagamos siendo muy conscientes.
Por eso estamos aquí, para ayudarte en cada paso que toméis en vuestra boda, asesorándote y aconsejándote en todo.


¿Que alternativa escogerías tu? ¿Te ha parecido interesante este post?

¿Puedo tirar arroz en mi ceremonia? ¿Alternativas originales y respetuosas?


Todos sabemos que en el momento de finalizar la ceremonia, tradicionalmente, se lanza arroz a los novios para desearles fertilidad, abundancia y prosperidad.

A partir de los años 80, en Estados Unidos, se empezó a prohibir el lanzamiento de arroz en las bodas, alegando que era dañino para las aves. Después de varios estudios, se determinó que el arroz crudo no es dañino ni para las palomas ni para ninguna ave. Así que podríamos determinar que NO es peligroso tirar arroz en la ceremonia, aún así existen alternativas naturales que pueden ser igual de bonitas o incluso más!

Lo que tenemos que tener muy claro es que ¡NO PODEMOS LANZAR CONFETTI DE PLÁSTICO! Este, es realmente contaminante y por la dificultad en su recogida, no podemos ni siquiera limpiarlo una vez acabada la ceremonia.

Así que os traigo una serie de alternativas que os pueden servir para vuestra boda.

·Lanzar confetti orgánico. Este es uno de mis preferidos, ya que es muy sencillo de realizar y incluso lo pueden preparar los novios o la familia.
Destinad algún día para ir a pasear por el campo y recoged flores silvestres de muchos colores, las que más os gusten! Una vez las tengamos, solo tenemos que separar los pétalos del tallo, escampar los pétalos encima de algún trapo limpio o un papel vegetal y dejarlo secar. El resultado es muy colorido, silvestre y original!
Si no sois de ir muy al campo o no tenéis tiempo para realizar este proceso, existen tiendas que te lo venden ya hecho.

Fotografía by Keytion

·Realizar confetti de hojas con perforadora. Este confetti queda muy “perfecto”, con forma redonda como si lo hubiéramos comprado, pero tiene la gran ventaja de ser orgánico y desintegrarse solo. Solo necesitaremos una perforadora y unas hojas un poco rígidas o dobles para que podamos perforarlas bien. Para este confetti funciona muy bien la hoja de magnolia, pero puedes hacer pruebas y seguro que encuentras muchas otras hojas que te funcionarían a la perfección!

Fotografía by Mother Natured

·Lanzar pétalos de rosas u otra flor. Este es mucho más recurrente, pero ¡ojo! no estamos hablando de estos horribles pétalos de plástico, sino de pétalos de verdad! Si tu boda es más clásica, este confetti es perfecto para ti!

Fotografía by Rebecca Matthews

·Lanzar hojas de olivo o eucaliptos. Yo estoy enamorada de esta opción, tirar hojas de olivo es una opción perfecta si organizas una ceremonia en el bosque o en un espacio natural, ya que se integra perfectamente en el ambiente y da un estilo mediterráneo precioso!

Fotografía by Nazar Hrabovyi

·Pompas de jabón. Esta opción es para los novios que buscan un momento muy mágico, ya que las burbujas de jabón dan esta connotación tan romántica de volver a la niñez, y además quedan unas fotografías preciosas. Pero tenemos que tener en cuenta un detalle, si eliges esta opción, no compres botes individuales de pompas de jabón, date cuenta de la cantidad de plástico no reutilizable que crearás. Mi recomendación es que compres una pequeña máquina (que no son nada caras) que simplemente dándole a un botón empiezan a salir miles de pompas! Te aseguro que el efecto de burbujas es mucho más potente!

·Semillas para pájaros. No soy muy fan de esta opción. Primero porque, visualmente las semillas de pájaros no son muy estéticas. Y segundo, no sé si os apetece que vuestra cabeza quede llena de semillas de pájaro…
Si aún así queréis esta opción, hablad antes con la finca, ya que puede que no quieran tener una avalancha de pájaros en la zona. Tenemos que tener en cuenta que no tiraremos cuatro semillas, sino que serán unas 80 personas tirando semillas para pájaros. Esto puede ser contraproducente.

Cuando tengas tu opción escogida, es hora de pensar cómo y dónde vamos a colocar todo esto. Simplemente es importante que tengas en cuenta que, ya que hemos hecho el esfuerzo de hacer, por ejemplo, un confetti orgánico, no lo coloquemos en algún recipiente individual. Ya que acto seguido, después de la ceremonia, acabará en el suelo. Para mi, la mejor opción es colocar el confetti que hayamos escogido, en un par de bandejas grandes y que los invitados se vayan sirviendo ellos mismos, cogiendo con la mano el confetti.
Si quieres que los invitados tengan su propia “ración” de confetti, entonces te propongo que hagas unos conos de papel reciclado o también puedes optar por unos conos de tela.

Fotografía by Davids Kokainis

Espero que te haya servido este post y que te haya dado alguna idea nueva para poder realizar en tu boda!

Si todo esto de preparar una boda sostenible, se te está haciendo un mundo, no dudes en ponerte en contacto con nosotros! Te mostraremos muchas alternativas y haremos que tu boda sea original y respetuosa!

¡Hasta el próximo post!


Design + styling eco weddings

Si has llegado aquí, es que estás buscando diseñar una boda o un evento único, consciente y respetuoso.

Explícanos cómo sois, que os emociona, que os imagináis sentir ese día…¡cuéntanos tus sueños!

«Nos encanta escuchar para poder salir de lo común, sorprender, emocionar.»
¡Llámanos ahora mismo al 620107342 o escríbenos a hola@arlequicreacions.com y cuéntanos tu vida!

No hay nada que nos guste más que escuchar la voz ilusionada de una novia o un novio, contándonos lo que imagina para su boda.

¡No podemos seguir así!

Después de casi 5 años dedicados al mundo de las bodas, hemos llegado a una conclusión, NO PODEMOS SEGUIR ASÍ.

Y es que cuándo empiezas a trabajar en el mundo de las bodas y las ves desde dentro, te das cuenta de la magnitud de residuos que generan…
Hasta ahora, que solo nos habíamos dedicado a la parte de estilismo y decoración de las bodas, siempre habíamos apostado para la reutilización y la restauración del mobiliario o de los elementos decorativos. Por que des de el primer momento, vimos que esto de utilizar una sola vez veinte candiles o un photocall (que lleva muchísima madera) o cien conos de papel, ¡no puede ser viable!
Así que desde un principio, tomamos la decisión de que no entraríamos en esta rueda de consumismo, que siempre que fuera posible, intentaríamos generar los mínimos residuos e intentaríamos reutilizar lo máximo posible.

Fotografía by Fotosomriu

Pero con nuestra entrada en el mundo de los wedding and event planners, nos hemos encontrado con muchos más factores que, trabajando solo en la decoración, no habíamos caído.
Y es que, sabías que en cada boda se generan alrededor de 200 o 300 kilos de basura?? Y si en España se celebran unas 160.000 bodas al año…¡hecha cuentas y alucinarás! Eso es lo que nos pasó a nosotros…por no hablar de la cantidad de comida que se tira y que en realidad está en perfecto estado.

En una boda hay muchísimos detalles que ayudan a que todos estos “residuos” aumenten…las invitaciones, los desplazamientos de los invitados, las flores, el gasto energético, ¡hasta los diamantes del anillo de pedida!

Fotografia by Onira fotografía

Y no, una boda respetuosa con el medio ambiente, no tiene porque ser más costosa que una boda “tradicional”, lo importante es conocer bien el sector, estar al corriente de todas las alternativas y sobretodo tener buenos contactos!

Casi sin pensarlo, siempre hemos tendido a una filosofía de marca muy slow wedding, pero a partir de esta temporada nos declaramos, oficialmente, ¡diseñadores de bodas conscientes y respetuosas!

Y es que estamos convencidos de que a muchísimos novios les importa mucho no deja una “huella negativa” en el mundo, sino todo lo contrario, sentirse orgullosos de haber hecho las cosas bien y dejar un mundo mejor del que se encontraron.

Así que desde aquí hacemos un manifiesto:

Si tienes unos buenos valores pero no sabes cómo afrontar el reto de diseñar una boda ecológica, llámanos!!

Estaremos encantados de conoceros y demostraros que no es más difícil que una boda tradicional ni más costoso!

Mi «Elemento»

Este es el post más difícil de escribir que he hecho hasta ahora. Quiero plasmar, de una forma muy sencilla y directa, todo lo que quiero transmitir. El problema es que nunca he sido una buena narradora, así que haré lo que pueda…

Sentía la necesidad de explicar un poco mi historia, ya que para mí fue muy revelador y, si explicando mi caso puedo inspirar o animar a alguien, me sentiré más que satisfecha (ya que en su momento, eso me hubiera ayudado a mí).

Hay muchas marcas, hoy en día, que te empujan e inspiran para que persigas tus sueños, Mrs. Wonderful, Charuca… Podría nombrar a muchísimos, pero creo que la mayoría todos los conocemos de sobra. Pero lo que no tienen en cuenta estas marcas son esas personas (de hecho millones y millones) que no han descubierto su sueño, que no saben que les apasiona, que no saben lo que les hace vibrar.

Yo era una de esas personas. Siempre me había gustado dibujar, las manualidades…, pero a nivel usuario y creo que ni siquiera como hobbies ya muchas veces prefería no hacer nada y quedarme en el sofá, que hacer algo. Creo que incluso alguien del pasado me hubiera podido describir como una persona apática, gris.

Estudié Diseño industrial y, si os digo la verdad, escogí esta carrera porque… algo tenía que hacer, ¿no? Durante toda la carrera hice lo mínimo posible, mínimo esfuerzo. Bueno todo el esfuerzo que puede hacer una persona a la que no le interesa lo más mínimo aquello que está haciendo. (Ahora, años después, me arrepiento mucho de no haber aprovechado, de verdad, todos los conocimientos que me querían enseñar.)

Hasta aquí todo normal. Lo peor empezó después de la carrera. Una vez terminada, tenía que buscar trabajo. A parte del hecho, que no había casi ofertas de trabajo en este campo, cuando me imaginaba trabajando todo el día frente un ordenador haciendo planos, renders y demás, me daba urticaria. Así que, con el panorama social que había, sumado a las pocas ganas que tenía de trabajar de aquello, no encontré trabajo de diseñadora industrial. Sin trabajo y con mucho tiempo, empecé a darle vueltas a la cabeza ¿Qué podía hacer yo? ¿Para que servía? Probé muchas cosas: abrí un blog, dibujé mucho, hice pulseras, collares, escribí historietas, empecé un curso de costura (lo dejé), empecé un ciclo de mecánica porque había trabajó de ello (lo dejé), entre otras cosas. Un sinfín de cosas que no me llenaban, que no me hacían feliz… Era cómo ir dando tumbos sin llegar a ningún sitio… Incluso recientemente hablando con mi madre, me dijo que la había tenido preocupada durante mucho tiempo.

Con todo esto me quedé embarazada, muy feliz por ello pero totalmente perdida.

Un día mi padre me comentó que había una tienda de detalles para bodas, bautizos y comuniones en mi ciudad que se traspasaba por jubilación y que había creído que como a mí me gustaban “las manualidades” me podía interesar. Aquello era la marca Arlequí, una tienda física con aire elegante pero que no iba para nada conmigo ni con mi personalidad. Pagamos el traspaso y me adentré en aquella aventura.

Bien, lo que era la tienda de detalles para B, B y C tal cuál la cogí duró aproximadamente 1 año, ya que vacié toda la tienda y la monté y diseñé a mi gusto. En este proceso me lo pasé bomba, pero cuando digo bomba, digo ¡BOMBA! Fue genial, revitalizante, un respiro, fui feliz mientras lo imaginaba, planeaba y lo realizaba. Allí empezaba a notar lo que era realmente una pasión, pero aún no era consciente de ello. Y cómo no podía ser de otra manera, eso fue el detonante para mi nueva vida. A raíz de la nueva decoración vinieron un par de novias pidiéndome decoración para su boda (¿Cómo? ¡Si yo no era decoradora! ¡Y aquello no era una tienda de decoración de bodas y eventos!) Pero dije que sí, me arriesgué aún sabiendo que podía estallarme en la cara. A raíz de aquellas experiencias descubrí un mundo apasionante para mí: ¡las decoraciones efímeras! Era fascinante diseñar una decoración temática o con un estilo o una colorimetría determinados. Pensar, estudiar, diseñar, realizar, desmontar y luego vuelta a empezar con algo nuevo. ¡Era imposible cansarse de ello! Cada boda era distinta, con un presupuesto distinto, con unos novios y gustos distintos, una aventura y un reto nuevo cada vez.

Al año y medio de abrir la tienda (después de haber invertido un buen traspaso en ella) cerré la tienda física, abrí una web, me monté mi estudio/despacho y empecé a prepararlo todo para poder ofrecer un buen servicio de decoración para bodas y eventos. Creo que mientras hacía todo esto no era muy consciente de lo que hacía, pero era cómo si una nueva fuerza interior me empujara a hacerlo… (Eso ha quedado muy trascendental, pero realmente para mí fue así.)

Mi estudio/despacho

Entonces nació ArlequiCreacions. Desde entonces sólo han pasado dos años, dos años de montaña rusa, miedos, alegrías, inseguridades, pasión…

Pero, ¿sabéis que? ¡He logrado el éxito! No el éxito empresarial (aún hay meses en que tengo que hacer malabarismos), sino el éxito personal.

Puedo decir que he encontrado mi elemento, mi sitio, mi pasión, mi proyecto, mi trabajo… Aquello que dicen de si trabajas de tu pasión, no trabajarás nunca más es una mentira enorme. Es todo lo contrario, es trabajar 12 horas al día, ya que tu “tiempo libre” también lo inviertes en ello. ¡Pero es lo más satisfactorio que existe!

Hay un libro de Ken Robinson que se titula El Elemento, si hay alguien en la sala que esté perdido, que note que su vida no es como le gustaría, lo recomiendo 100%. Este libro no os ayudará a encontrar vuestra pasión (eso es vuestro trabajo), pero si a entender porque es tan importante encontrarlo para poder VIVIR.

Después de ese momento “gurú” espero haber podido plasmar el malestar y la infelicidad que notaba antes de encontrar “mi mundo”. Y cómo, a raíz de haberlo encontrado, TODO ha cambiado.

Es aquello de cuándo te preguntan si eres feliz puedes decir sin dudar ni un sólo segundo: ¡SÍ!

Ahora mismo si pudiera hablarle a mi yo de hace 5 o 6 años le diría: Tranquila, no pares de buscar, sigue probando cosas, sigue intentándolo, sigue dándole vueltas, prueba cosas nuevas, inténtalo de nuevo. Nunca, NUNCA, se es demasiado mayor para intentar algo El fracaso da miedo y duele mucho pero a veces cuando fracasas es cuando descubres.

¡ Feliz semana!