Mi «Elemento»

Este es el post más difícil de escribir que he hecho hasta ahora. Quiero plasmar, de una forma muy sencilla y directa, todo lo que quiero transmitir. El problema es que nunca he sido una buena narradora, así que haré lo que pueda…

Sentía la necesidad de explicar un poco mi historia, ya que para mí fue muy revelador y, si explicando mi caso puedo inspirar o animar a alguien, me sentiré más que satisfecha (ya que en su momento, eso me hubiera ayudado a mí).

Hay muchas marcas, hoy en día, que te empujan e inspiran para que persigas tus sueños, Mrs. Wonderful, Charuca… Podría nombrar a muchísimos, pero creo que la mayoría todos los conocemos de sobra. Pero lo que no tienen en cuenta estas marcas son esas personas (de hecho millones y millones) que no han descubierto su sueño, que no saben que les apasiona, que no saben lo que les hace vibrar.

Yo era una de esas personas. Siempre me había gustado dibujar, las manualidades…, pero a nivel usuario y creo que ni siquiera como hobbies ya muchas veces prefería no hacer nada y quedarme en el sofá, que hacer algo. Creo que incluso alguien del pasado me hubiera podido describir como una persona apática, gris.

Estudié Diseño industrial y, si os digo la verdad, escogí esta carrera porque… algo tenía que hacer, ¿no? Durante toda la carrera hice lo mínimo posible, mínimo esfuerzo. Bueno todo el esfuerzo que puede hacer una persona a la que no le interesa lo más mínimo aquello que está haciendo. (Ahora, años después, me arrepiento mucho de no haber aprovechado, de verdad, todos los conocimientos que me querían enseñar.)

Hasta aquí todo normal. Lo peor empezó después de la carrera. Una vez terminada, tenía que buscar trabajo. A parte del hecho, que no había casi ofertas de trabajo en este campo, cuando me imaginaba trabajando todo el día frente un ordenador haciendo planos, renders y demás, me daba urticaria. Así que, con el panorama social que había, sumado a las pocas ganas que tenía de trabajar de aquello, no encontré trabajo de diseñadora industrial. Sin trabajo y con mucho tiempo, empecé a darle vueltas a la cabeza ¿Qué podía hacer yo? ¿Para que servía? Probé muchas cosas: abrí un blog, dibujé mucho, hice pulseras, collares, escribí historietas, empecé un curso de costura (lo dejé), empecé un ciclo de mecánica porque había trabajó de ello (lo dejé), entre otras cosas. Un sinfín de cosas que no me llenaban, que no me hacían feliz… Era cómo ir dando tumbos sin llegar a ningún sitio… Incluso recientemente hablando con mi madre, me dijo que la había tenido preocupada durante mucho tiempo.

Con todo esto me quedé embarazada, muy feliz por ello pero totalmente perdida.

Un día mi padre me comentó que había una tienda de detalles para bodas, bautizos y comuniones en mi ciudad que se traspasaba por jubilación y que había creído que como a mí me gustaban “las manualidades” me podía interesar. Aquello era la marca Arlequí, una tienda física con aire elegante pero que no iba para nada conmigo ni con mi personalidad. Pagamos el traspaso y me adentré en aquella aventura.

Bien, lo que era la tienda de detalles para B, B y C tal cuál la cogí duró aproximadamente 1 año, ya que vacié toda la tienda y la monté y diseñé a mi gusto. En este proceso me lo pasé bomba, pero cuando digo bomba, digo ¡BOMBA! Fue genial, revitalizante, un respiro, fui feliz mientras lo imaginaba, planeaba y lo realizaba. Allí empezaba a notar lo que era realmente una pasión, pero aún no era consciente de ello. Y cómo no podía ser de otra manera, eso fue el detonante para mi nueva vida. A raíz de la nueva decoración vinieron un par de novias pidiéndome decoración para su boda (¿Cómo? ¡Si yo no era decoradora! ¡Y aquello no era una tienda de decoración de bodas y eventos!) Pero dije que sí, me arriesgué aún sabiendo que podía estallarme en la cara. A raíz de aquellas experiencias descubrí un mundo apasionante para mí: ¡las decoraciones efímeras! Era fascinante diseñar una decoración temática o con un estilo o una colorimetría determinados. Pensar, estudiar, diseñar, realizar, desmontar y luego vuelta a empezar con algo nuevo. ¡Era imposible cansarse de ello! Cada boda era distinta, con un presupuesto distinto, con unos novios y gustos distintos, una aventura y un reto nuevo cada vez.

Al año y medio de abrir la tienda (después de haber invertido un buen traspaso en ella) cerré la tienda física, abrí una web, me monté mi estudio/despacho y empecé a prepararlo todo para poder ofrecer un buen servicio de decoración para bodas y eventos. Creo que mientras hacía todo esto no era muy consciente de lo que hacía, pero era cómo si una nueva fuerza interior me empujara a hacerlo… (Eso ha quedado muy trascendental, pero realmente para mí fue así.)

Mi estudio/despacho

Entonces nació ArlequiCreacions. Desde entonces sólo han pasado dos años, dos años de montaña rusa, miedos, alegrías, inseguridades, pasión…

Pero, ¿sabéis que? ¡He logrado el éxito! No el éxito empresarial (aún hay meses en que tengo que hacer malabarismos), sino el éxito personal.

Puedo decir que he encontrado mi elemento, mi sitio, mi pasión, mi proyecto, mi trabajo… Aquello que dicen de si trabajas de tu pasión, no trabajarás nunca más es una mentira enorme. Es todo lo contrario, es trabajar 12 horas al día, ya que tu “tiempo libre” también lo inviertes en ello. ¡Pero es lo más satisfactorio que existe!

Hay un libro de Ken Robinson que se titula El Elemento, si hay alguien en la sala que esté perdido, que note que su vida no es como le gustaría, lo recomiendo 100%. Este libro no os ayudará a encontrar vuestra pasión (eso es vuestro trabajo), pero si a entender porque es tan importante encontrarlo para poder VIVIR.

Después de ese momento “gurú” espero haber podido plasmar el malestar y la infelicidad que notaba antes de encontrar “mi mundo”. Y cómo, a raíz de haberlo encontrado, TODO ha cambiado.

Es aquello de cuándo te preguntan si eres feliz puedes decir sin dudar ni un sólo segundo: ¡SÍ!

Ahora mismo si pudiera hablarle a mi yo de hace 5 o 6 años le diría: Tranquila, no pares de buscar, sigue probando cosas, sigue intentándolo, sigue dándole vueltas, prueba cosas nuevas, inténtalo de nuevo. Nunca, NUNCA, se es demasiado mayor para intentar algo El fracaso da miedo y duele mucho pero a veces cuando fracasas es cuando descubres.

¡ Feliz semana!

¿Estética wabi sabi? ¡Porqué no!

¡Buenos días!

Ya hemos hablado alguna vez de las Slow wedding en algún post antiguo y de lo en tendencia que están. Pues, si me lo permitís,  yo quiero ir un paso más allá y proponer un “estilo” Wabi sabi.

El wabi sabi es un término japonés que no es un estilo ni una tendencia en decoración, es más bien un estilo de vida.

Un intento de definición podría ser “un peculiar tipo de belleza”. Si buscamos un término que se acerque podría ser “rústico”, pero en el sentido de “simpleza, sin artificios”. Y es que hace referencia a lo “anti-estético”, todo lo contrario a lo pulido, a lo brillante.

El wabi-sabi es elementos rústicos, toscos, envejecidos. Objetos con alma.

Así que ¿Por qué no extrapolarlo a una boda o a la decoración de un hogar?

Hemos llegado a ver bodas en naves industriales, con decoraciones frías y austeras, sitio en los que jamás hubiéramos pensado que celebraríamos bodas, así que, hoy por hoy, soy perfectamente capaz de imaginarme una boda en un sitio más bien oscuro, simplemente con las luces de las velas, rodeados de objetos con materiales naturales que derrochan historia y vida por sus poros y que dejen brillar con luz propia el vestido blanco, inmaculado de la novia. Nada de artificios, solo la belleza del paso del tiempo.

Una boda wabi-sabi iría en perfecta consonancia con las bodas ecológicas. Si el wabi-sabi tuviera un lema sería: “pobreza material, riqueza espiritual”, así que dejémonos de decoraciones superfluas, coger lo que nos da la naturaleza del sitio y aprovecharlo, o lo que sería lo mismo: pisar sin dejar huella.

Hay un fragmento del libro “Wabi sabi para artistas, diseñadores, poetas y filósofos” de Leonard Koren que para mi describe a la perfección, la belleza más primitiva, la real: “ El modo en que el papel de arroz transmite la luz con un brillo difuso. La forma en que la arcilla se agrieta al secarse. La metamorfosis del color y la textura del metal cuando se deslustra y se oxida”.

Si realmente queremos una boda o un estilo en nuestra casa que deje brillar lo realmente esencial, ¡esta es nuestra estética!

¿Qué te parece? ¿Tendrías una boda wabi sabi?

¡Hasta la próxima!

¿Una boda estilo mejicana? Te encantará la idea!

¿Una boda estilo mejicana? Te encantará la idea!

Las bodas mejicanas no son muy distintas de una boda en España. La novia viste de blanco, se come, se baila y la novia lanza el ramo! A parte de algunas tradiciones más arraigadas no se diferencia mucha de nuestras bodas, lo que es más increíble es la decoración tan colorida y espectacular!

Una celebración por todo lo alto de colores y texturas!

Mediante unas invitaciones increíbles podemos transmitir la sensación de fiesta, dejando atrás las tradicionales y a veces incluso aburridas invitaciones.

Diseñando unos “save the date” originales, festivos y llenos de color conquistaremos a nuestros invitados, definiendo muy bien el tipo de celebración que haremos.

Las flores son uno de los elementos principales en la decoración de este tipo de bodas, por eso incluso en las invitaciones podemos ver como tienen mucho protagonismo.

Y que me decís de estos vestidos de novia con unos delicados bordados de flores de muchísimos colores subiendo por el vestido…enamoran a cualquiera!

Y es que a veces también es buena idea arriesgarse con el vestido, y aunque sea principalmente blanco, al darle esos pequeños toques de color lo hacemos único!

En la ceremonia o el banquete, todo color es poco! Aunque soy de la opinión “menos es más”, a veces cuando nos excedemos acertamos!

Si lo que buscamos en nuestra boda es diversión por todos los rincones, hacerlo a través de mil colores es un solución que sin duda da un muy buen resultado.

Si nos da miedo pasarnos con los colores, también es una idea genial dar pequeños toques de color, por ejemplo en accesorios o pequeños rincones.

Sin duda creo que estas bodas son de los más especial y que ningún invitado se quedará indiferente!

¡Atrévete con los colores!

Galletas ilustradas!

Galletas con vuestra ilustración!

Ya hablamos en otro post sobre los regalos comestibles para los invitados  y de lo trending que son, lo práctico, original y buenos que están! (Y porque queremos, de una vez por todas, deshacernos de los “pongo”.)

Hoy os vengo a enseñar una muestra (ya que para creer hay que ver) de estos detalles que sin duda enamoraran a cualquiera, y es que si nuestras galletas ya están buenísimas, imaginaos si encima están super personalizadas!

Nada de poner vuestro nombre o la fecha que os casáis, no! Estaréis vosotros representados con una ilustración muy divertida y bonita.

Podéis pedirnos lo que queráis: vosotros vestidos para el gran día, o vosotros dos con vuestro niño vestidos casual, o simplemente vuestro querido perro! ¡Nosotros no nos ponemos límites!

Simplemente tenéis que enviarnos una fotografía vuestra vestidos cómo queráis salir o  explicarnos lo que os apetezca que haya y listo!

 

Os enviaremos una muestra de la ilustración, para que deis el visto bueno, seguidamente nuestras reposteras empezaran a preparar unas galletas de manteca con sabores de unos 10 centímetros de diámetro, que están increíbles! Y a partir de aquí os lo prepararemos todo envuelto, una por una, para que directamente las podáis repartir o colocar dónde más os apetezca. Y no os debe preocupar que se pongan malas, nuestra galletas bien envueltas duran hasta 3 meses comestibles, pero en el caso que se quieran guardar, no hay problema, si se guardan en un lugar seco nunca se estropean!

 

 

 

 

 

¡Vuestros invitados quedarán alucinados! ¡Es uno de nuestros productos estrella y que más gusta!

 

 

 

 

 

Animaros y enviadnos un email a hola@arlequicreacions.com, nos encantará atenderos!

¡Hasta la próxima semana y feliz lunes!

DIY Carteles pirograbados!

Hola a todas y todos! Cómo ha empezado la semana? Para ponernos las pilas, hoy os traigo un post con un DIY, ya sabes, hazlo tu mismo! Pues  ya sabéis que cuando sacamos a pasear la creatividad todo se ve de forma más positiva y así encaramos la semana con otra perspectiva!

Ya sabéis que están muy de moda en las bodas e incluso como decoración para el hogar las pizarras y carteles con mensajes, nombres…Para salir un poco de lo común os propongo un DIY con una pizarra de madera y lápiz de pirograbado (para los que no lo sepáis, es como un lápiz pero con la punta de acero que se calienta y quema la madera), de esta manera tendremos un mensaje o nombre grabado para siempre, y con un acabado muy vintage.

Yo os propongo un cartel de madera para la ceremonia dónde marcar el sitio del novio y de la novia (Pero ya sabéis que yo solo os traigo una idea, todo tiene mil posibilidades!)

Los elementos que vamos a necesitar serán los siguientes:

· Una pizarra, o trozo de madera dónde queramos grabar nuestro nombre. El modelo que utilizo yo es de nuestra shop (tenéis el link en «pizarra»)!

· Un lápiz de pirograbado. Parece un producto muy caro pero al contrario lo podéis encontrar por menos de 20€. Os dejo algún modelo aquí.

· Un lápiz y una goma de borrar para dibujar antes el nombre en el cartel.

· Un pelín de paciencia

El pirograbado es una técnica adictiva, cuando le coges el truco lo “pirograbarías» todo! Pero, a no ser, que tengas muy buen pulso, necesitas practicar un poco antes para controlar  el lápiz, ya que si aprietas mucho puedes quemar demasiado la madera. También depende mucho de la madera que quieras pirograbar será más fácil o más difícil.

A mi me resulta más fácil con maderas más blanditas como las que tenéis en la web, ya que no tienen nudos.

Pero vamos allá!

· Dibujar a lápiz con la tipografía que más os guste “MR. y MRS”. Hoy en día con el lettering tenéis un mundo genial dónde escoger la que más os guste! Mi web preferida para bajarme tipografías de manera gratuita es www.dafont.com

Si se os da muy mal el lettering, ningún problema, os imprimís la letra que os guste más en la medida que queráis hacer, lo calcáis en la madera con papel carbón y listo!

· Y aquí ya empezamos a utilizar el pirograbador! Sin miedo pero con tranquilidad.

Mi consejo es ir lentos y no apretar demasiado, así, si no se ha marcado mucho en la primera pasada, puedes volver a pasar por encima, tantas veces como creas necesario, pero de esta manera no nos pasamos de quemado!

· Una vez terminado, no intentéis borrar con la goma el lápiz que aún se vea directamente, ya que al pirograbar quedan restos de madera quemada que no ves pero que si pasas por encima puedes ensuciar el resto de madera. Primero es mejor soplar, para quitar todo el polvo de más y después ya puedes borrar.

Y ya está! Es muuuy sencillo pero da un resultado muy profesional y queda marcado para siempre! Y podéis hacer unos diseños increíbles, con dibujos o lo que queráis, no os pongáis limites!

Espero que os animéis a probarlo, es muy divertido!!

Y si no os veis con valor, siempre podéis pedírnoslo a nosotros, ya sabéis que nos encanta personalizar nuestros productos!

¡Feliz semana!