¿Estética wabi sabi? ¡Porqué no!

¡Buenos días!

Ya hemos hablado alguna vez de las Slow wedding en algún post antiguo y de lo en tendencia que están. Pues, si me lo permitís,  yo quiero ir un paso más allá y proponer un “estilo” Wabi sabi.

El wabi sabi es un término japonés que no es un estilo ni una tendencia en decoración, es más bien un estilo de vida.

Un intento de definición podría ser “un peculiar tipo de belleza”. Si buscamos un término que se acerque podría ser “rústico”, pero en el sentido de “simpleza, sin artificios”. Y es que hace referencia a lo “anti-estético”, todo lo contrario a lo pulido, a lo brillante.

El wabi-sabi es elementos rústicos, toscos, envejecidos. Objetos con alma.

Así que ¿Por qué no extrapolarlo a una boda o a la decoración de un hogar?

Hemos llegado a ver bodas en naves industriales, con decoraciones frías y austeras, sitio en los que jamás hubiéramos pensado que celebraríamos bodas, así que, hoy por hoy, soy perfectamente capaz de imaginarme una boda en un sitio más bien oscuro, simplemente con las luces de las velas, rodeados de objetos con materiales naturales que derrochan historia y vida por sus poros y que dejen brillar con luz propia el vestido blanco, inmaculado de la novia. Nada de artificios, solo la belleza del paso del tiempo.

Una boda wabi-sabi iría en perfecta consonancia con las bodas ecológicas. Si el wabi-sabi tuviera un lema sería: “pobreza material, riqueza espiritual”, así que dejémonos de decoraciones superfluas, coger lo que nos da la naturaleza del sitio y aprovecharlo, o lo que sería lo mismo: pisar sin dejar huella.

Hay un fragmento del libro “Wabi sabi para artistas, diseñadores, poetas y filósofos” de Leonard Koren que para mi describe a la perfección, la belleza más primitiva, la real: “ El modo en que el papel de arroz transmite la luz con un brillo difuso. La forma en que la arcilla se agrieta al secarse. La metamorfosis del color y la textura del metal cuando se deslustra y se oxida”.

Si realmente queremos una boda o un estilo en nuestra casa que deje brillar lo realmente esencial, ¡esta es nuestra estética!

¿Qué te parece? ¿Tendrías una boda wabi sabi?

¡Hasta la próxima!

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